¿Te imaginas disfrutar de la capirotada, ese postre lleno de historia y nostalgia, pero con un toque fit y moderno?
Antes de entrar en la receta, hablemos de sus raíces. La capirotada nació en la época colonial como un platillo de resistencia cultural: los conventos mezclaban pan viejo, piloncillo, especias y queso para crear un postre económico pero reconfortante. Con los años, se convirtió en un símbolo de la Cuaresma, ligado a la abstinencia y la creatividad culinaria. Pero, ¿y si le damos una vuelta para adaptarla a estilos de vida más conscientes?
- 4 rebanadas de pan integral hecho con harina Munsa (ideal para absorber sabores).
- 1 taza de piloncillo rallado o miel de agave (para reducir el índice glucémico).
- 1 rama de canela + 2 clavos de olor.
- 1 taza de nueces y almendras picadas.
- ½ taza de pasas o arándanos deshidratados.
- 1 cucharadita de vainilla.
- Queso fresco bajo en grasa (opcional, para los puristas).
- 2 tazas de agua.
1. Prepara el almíbar: En una olla, disuelve el piloncillo o miel en agua con canela y clavo. Hierve 10 minutos hasta espesar. Retira las especias y añade vainilla.
2. Monta la capirotada: En un refractario, coloca una capa de pan integral Munsa, nueces, frutos secos y un poco de almíbar. Repite hasta terminar los ingredientes.
3. Hornea: Cubre con papel aluminio y hornea a 180°C por 20 minutos. Retira el papel y gratina 5 minutos más.
4. Sirve: Espolvorea queso fresco si deseas y ¡disfruta caliente!.
Tip Munsa: El pan integral con harina Munsa tiene un sabor ligeramente tostado que combina perfecto con el dulce del piloncillo.
.:Este no es un cambio solo por moda. La harina integral Munsa ofrece beneficios que la convierten en la estrella de esta receta:
.: Más fibra: Ayuda a la digestión y genera saciedad (ideal si cuidas tu peso).
.: Nutrientes extra: Conserva vitaminas B, hierro y magnesio del grano entero.
.: Textura robusta: Soporta líquidos sin deshacerse, clave para capirotadas bien estructuradas.
.: Sabor profundo: Notas a nuez que enriquecen el perfil del postre.
Además, al usar pan hecho en casa con esta harina, controlas el uso de conservadores y azúcares añadidos. ¡Doble ganancia!
La capirotada no tiene por qué ser un pecado de culpa. Con harina integral Munsa, transformas un postre histórico en una opción nutritiva, sin perder su alma dulce y reconfortante. Es la prueba de que lo tradicional y lo saludable pueden coexistir… ¡y brillar! ¡Anímate a probar!
Crédito: Foto de Grok.
Copyright © 2025 MUNSA MOLINOS, S.A. de C.V.
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